sábado, 21 de octubre de 2017

El papel de la FAO en las escuelas

La FAO reconoce que los escolares son una prioridad para las intervenciones de nutrición y considera la escuela como un lugar ideal para la enseñanza de conocimientos básicos en alimentación, nutrición y salud.
En muchas comunidades, las escuelas pueden ser el único lugar donde los niños adquieran estas habilidades importantes para la vida.
Las escuelas educan a los niños en la edad en que se están formando los hábitos alimentarios y de salud, y también llegan a las familias, la comunidad escolar y pueden ser un canal para la participación de la comunidad en general.
Promover la nutrición a través de las escuelas puede crear beneficios que se extienden más allá de las aulas y el patio de juegos, para mejorar la salud y el bienestar nutricional de hogares y comunidades.

Educación alimentaria y nutricional

La FAO promueve un enfoque de "escuela completa" para la educación nutricional, donde el aprendizaje en el aula está vinculado a actividades prácticas, reforzado por un entorno escolar favorable a la nutrición y la salud y con la participación de todo el personal de la escuela, las familias y la comunidad.
Las actividades educativas que se complementan entre sí —incluyendo lecciones en el aula, actividades prácticas para que los estudiantes experimenten y practiquen y participen activamente en el aprendizaje sobre alimentación, dieta y salud—, son parte integral de la educación nutricional  eficaz en las escuelas.
Este enfoque integral ayuda a crear actitudes y habilidades positivas y ayuda a preparar el camino para mantener hábitos saludables más allá de la escuela y en la edad adulta.

Huertos escolares

La FAO alienta y apoya a las escuelas para crear huertos como plataformas de aprendizaje para promover una mejor nutrición y una dieta adecuada, desarrollar conocimientos para la vida y aumentar la conciencia ambiental.
Los huertos de “aprendizaje” que producen diversos alimentos nutritivos e incluyen objetivos educativos pueden ayudar a los estudiantes, personal escolar y las familias a enlazar el cultivo de alimentos y una dieta adecuada. Las actividades de horticultura, combinadas con el consumo de los alimentos producidos y el aprendizaje acerca de las prácticas de alimentación saludables, pueden ayudar a promover una mejor nutrición.
Con un enfoque tanto en las actividades prácticas como en el aprendizaje en el aula, los huertos escolares pueden contribuir a la nutrición y la seguridad alimentaria.

Alimentación escolar

Proporcionar almuerzos y meriendas saludables en las escuelas se mejora la salud y el bienestar nutricional de los niños, lo que les permite crecer bien y aprender bien.
En las comunidades con inseguridad alimentaria, los programas de alimentación escolar ayudan a combatir la desnutrición y a mantener a los niños en la escuela. También pueden mejorar los ingresos y la seguridad alimentaria cuando en la escuela se suministran alimentos producidos localmente.
La FAO apoya a las escuelas para garantizar que todos los alimentos, almuerzos y meriendas disponibles son nutricionalmente adecuados y apropiados para el niño en edad escolar. También apoya la inclusión de educación y formación para todos aquellos involucrados en el suministro de alimentos escolares.
Cuando se combina con la educación nutricional, la alimentación escolar puede mejorar directamente la salud y la nutrición de los estudiantes, al tiempo que les ayuda a desarrollar buenos hábitos alimenticios.

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